La vida nos enfrenta constantemente a diferentes cambios a los que los seres humanos debemos adaptarnos, algunos son positivos, otros negativos, como en el caso de una enfermedad. Algunos son temporales, otros permanentes. La enfermedad siempre supone un cambio negativo e inesperado en nuestras vidas para el que no estamos preparados, y en el caso de la enfermedad renal crónica este cambio es permanente.  El hecho de tener que realizar cambios en nuestras conductas diarias, desde toma de medicación crónica hasta realizar ajustes en la dieta, y en casos avanzados, la eventual necesidad de tener que someternos a diálisis, afecta en mayor o menor medida a todas las áreas de nuestra vida.

Sin duda, la entrada en diálisis marca un antes y un después en la vida de paciente y conlleva, tanto para él como para su familia y entorno cercano, la necesidad de realizar cambios en la rutina diaria, que suelen provocar en el paciente ciertas alteraciones emocionales que pueden complicar la evolución de su enfermedad si no son afrontadas adecuadamente. Es importante entender que el tratamiento sustitutivo renal (hemodiálisis o diálisis peritoneal, y, en pacientes adecuados, el transplante renal) permite llevar una adecuada calidad de vida de ser realizados correctamente y con responsabilidad, y que la ayuda psicológica y emocional son fundamentales en muchos casos para llegar a un estado de bienestar en el que se deja de ser un “enfermo renal” para pasar a ser “una persona que tiene una enfermedad renal crónica y que requiere un tratamiento que sustituya la función de los riñones”.

En el Centro Nefrológico Azul contamos con asistencia psicológica, permanente y a demanda de los profesionales médicos y del paciente, con el objetivo de ayudarlos a sobrellevar de la mejor manera los cambios que se producen en sus rutinas,  a manejar las emociones que estas situaciones acarrean y mantener una buena calidad de vida. Asimismo, contamos con interconsultas psiquiátricas en caso de ser requeridas.

Contamos también en nuestro centro con un área de Trabajo y asistencia Social, que asiste a los pacientes y familiares en lo referido a cuestiones de seguridad y previsión social, solicitud de subsidios, certificados de discapacidad, acompañamiento en la solicitud y cumplimiento de turnos de interconsultas con otros profesionales, solicitud de medicamentos a obras sociales, etc.

En nuestro centro creemos que el tratamiento de la enfermedad renal crónica debe ser completo, y no solo limitado a tratar la patología orgánica, sino que es fundamental el acompañamiento y  la ayuda psicológica y social para sobrellevar los cambios que aparecen paralelos al tratamiento de la enfermedad renal crónica.