Los tratamientos e que se pueden ofrecer en la insuficiencia renal crónica (IRC) dependen principalmente del estadio de insuficiencia renal que presenta el paciente. Existen cinco estadios de IRC, siendo el más leve el estadio 1 y el mas severo el estadio 5. Cuando la función renal cae por debajo de aproximadamente el 15% nos encontramos en el estadio 5 de IRC, que dependiendo de las manifestaciones clínicas y severidad de las alteraciones de los análisis de laboratorio, puede requerir tratamiento sustitutivo renal (diálisis).

En los estadios leves a moderados de IRC el tratamiento se llama tratamiento conservador y nefroprotector y consta en disminuir el efecto de los factores que hacer progresar la IRC (controlar presión arterial, glucemias, dieta adecuada, adecuada hidratación, evitar medicamentos que puedan hacer mal a los riñones, dar medicamentos que bajan la eliminación de proteínas en la orina), mejorar las manifestaciones de la IRC (dar medicación para bajar el fósforo ,mejorar la anemia con aporte de hierro, vitaminas y en casos indicados una hormona llamada eritropoyetina, diuréticos para manejar los edemas, etc.). Todo sumado a controles médicos y nutricionales regulares, con una periodicidad que depende de la gravedad de la falla renal.

En los estadios avanzados de IRC (estadio 5) se indica tratamiento sustitutivo de la función renal. En la actualidad hay tres modalidades de tratamiento sustitutivo renal: hemodiálisis crónica trisemanal, diálisis peritoneal y transplante renal.

  • En la hemodiálisis crónica trisemanal se realizan sesiones de diálisis intermitentes, tres veces por semana, de aproximadamente 4 hs de duración cada una, en un centro de hemodiálisis. Se utiliza una maquina de hemodiálisis con un filtro que funciona como riñón, por el que pasa la sangre del paciente, se filtra y vuelve al paciente depurada de toxinas y sin liquido en exceso. Para realizar este tratamiento se debe confeccionar previamente al inicio del mismo un acceso vascular al paciente. Este consiste en una pequeña cirugía con anestesia local en la que se prepara una vena para poder conectar a las sesiones de diálisis. Este tratamiento de hemodiálisis no es doloroso, el paciente permanece durante la sesión de hemodiálisis sentado en un sillón y puede mientras tanto dormir, mirar televisión, leer, etc.
  • En la diálisis peritoneal se realiza una diálisis continua o intermitente en el domicilio del paciente. Cada procedimiento de diálisis esta a cargo del paciente o de un familiar competente y entrenado a tal fin.  La eliminación de líquido y toxinas se produce a través de la membrana peritoneal, que es una membrana que recubre los órganos abdominales. Para esto, debe implantarse en forma quirúrgica un catéter dentro de esta membrana peritoneal  a través del cual el paciente se  realiza el tratamiento en su domicilio.
  • Transplante renal. Para un número importante de pacientes, y, dependiendo del estado clínico del mismo, su edad y enfermedades que presente, el transplante es una buena opción. Hay que tener en cuenta que un transplante no constituye la curación de la enfermedad renal sino un tratamiento que requerirá controles periódicos y toma de medicación de por vida. El transplante renal puede ser con donante vivo (en caso de que exista algún familiar compatible y en condiciones de ser donante) o con donante cadavérico (luego de empezar en tratamiento de diálisis se inician los estudios en el centro de transplante y se entra en lista de espera). Suele decirse que en muchos pacientes la hemodiálisis o diálisis peritoneal constituyen un “puente” al transplante (inician el tratamiento en hemodiálisis o diálisis peritoneal para luego transplantarse).